lunes, 4 de mayo de 2009

El libro de los jueces


Después de haber leído el texto, específicamente el capitulo dos y el tres, realice una reflexión, en la cual intente darme cuenta cuales eran mis miedos, y mis propios jueces. Pienso que la mayorías de la veces nos reprimimos por temor a que nos juzguen, que nos critiquen o peor que se rían de nosotros.
Cuando caminamos por la vida, y nos damos cuenta que nuestros más grandes jueces somos nosotros mismos, son nuestros miedos los que no nos dejan avanzar en nuevas experiencias y por lo mismo la vamos tapando con actitudes diferentes, ya se la timidez, los estudios, siendo introvertidos; todo por el miedo a que alguien se pueda reír de nosotros.
Con el paso del tiempo la experiencia nos va diciendo que no podemos vivir con temores que no nos dejen actuar con real libertad. Pero lo más importante es que no debemos transmitir nuestros miedos o vergüenzas a los más cercanos.
Como futura docente, antes que nada debo superar mis propios jueces, vergüenzas, y temores, con el objetivo de no transmitírselos a mis estudiantes, para que ellos no experimenten malos ratos o que se sientan reprimidos por no atreverse a realizar algo.